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MIRA EL VIDEO INSOLITO COMO LLEGO AL PRESIDENTE : Simuló ser custodio de Macri y estafó Y no fue una estafa menor: $ 500.000.

 

Los custodios rodean a Macri, uno de pelo muy corto, atento e inconfundible por su postura, se ve en el primer plano televisado. De pronto, un señor canoso, alto y de gesto adusto, se para a la derecha de Macri. Pecho inflado, camina junto a él varios metros. O es un custodio o es alguien de su círculo íntimo: va codo a codo con el Presidente. Pero no: nadie lo conoce. Tanto que hasta el propio Macri le hace un gesto a De Andreis y lo señala disimuladamente, al mismo tiempo que pone cara de “¿Y éste quién es?”. De Andreis frena, pone una mano en el pecho al extraño y lo hace a un lado. Fin del video.

Todo fue parte de la transmisión oficial y fue tan evidente que al día siguiente varios medios destacaron el gesto y la duda de Macri. Sin rodeos hablaron del “custodio misterioso” que había incomodado al Presidente. Nadie sabía quién era, hasta ahora. La persona en cuestión, el canoso trajeado, el osado que se coló y se pegó a Macri en su día más importante, sería un estafador, un oportunista que lo único que quería era ese video. Salir junto al presidente aunque sea unos pocos segundos.

Según pudo reconstruir BigBang, luego del episodio, esa persona habría usado el video para estafar a un empresario. Y no fue una estafa menor: $ 500.000. Se desconocen por ahora los detalles del episodio pero es evidente que se hizo pasar por alguien cercano, del entorno del Presidente. Y, evidentemente, con influencia sobre él. Parece una película e incluso suena a algo muy improbable: después de todo, Macri es dirigente desde hace muchos años y jefe de Gobierno en los últimos ocho, su entorno no es para nada desconocido en el mundo de la política y en el ámbito empresarial. Pero el estafado habría creído en el “falso custodio”. Y pagó.

Todo parece estar enmarcado dentro de lo que se conoce como “tráfico de influencias”, o al menos un burdo intento. ¿La promesa de una reunión? ¿Un contacto? Si bien nadie en la Rasada juran no conocer al implicado, es evidente que uso la alta convocatoria del día, el debut de los nuevos custodios y quizás alguna confusión del momento, para hacer de las suyas. Después de todo, no era el único en los pasillo de Casa de Gobierno: solo que él sí supo dónde pararse y, sobre todo, qué cara poner. En el Gobierno investigan el episodio.

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