Diez minutos después del despegue, el cohete tuvo un descenso controlado hacia una plataforma oceánica

Diez minutos después del despegue, el cohete tuvo un descenso controlado hacia una plataforma oceánica

Un cohete volvió al espacio. En vez de desperdiciar los costosos componentes de los cohetes que se desprecian luego de ser lanzados, Space X programó el despegue y el aterrizaje: diez minutos después del lanzamiento, la parte alta del cohete, conocida como primera etapa, regresó a Tierra en un descenso controlado no tripulado en una plataforma flotante en el Atlántico. Nace la figura del cohete reutilizable.

El miércoles a las 18:53 local, el inmenso e inmaculado Falcon 9 despegó de Cabo Cañaveral, Florida, transportando el satélite Echostar 105/SES-11, cuya misión es proporcionar cobertura televisiva y capacidad de comunicaciones a América del Norte, Hawái, México y El Caribe. Se trató de una “misión dual” para un satélite del operador Echostar, que tiene su sede en Estados Unidos, y SES, con base en Luxemburgo.

El Falcon 9 transportó el satélite Echostar 105/SES-11 desde Florida, Estados Unidos

El Falcon 9 transportó el satélite Echostar 105/SES-11 desde Florida, Estados Unidos

“Otro nuevo aterrizaje exitoso de una primera fase del Falcon 9. Este es nuestro 18 aterrizaje exitoso”, informó el comentarista de la cobertura del lanzamiento. En Twitter, la compañía celebró su tercera misión exitosa con un cohete de clase orbital probado en vuelo. Space X había volado por primera vez un componente de cohete reciclado en marzo de 2017.

La misión es parte de un esfuerzo integral que conduce su fundador y presidente ejecutivo de SpaceX, el gurú de la tecnología Elon Musk: vuelos espaciales más accesibles, viajes más económicos, sin importar el destino, desde ciudades hasta confines siderales. Musk quiere democratizar los autos eléctricos, conquistar Marte y unir metrópolis en cápsulas de levitación magnética que alcancen los 350 kilómetros por hora.