Ni bien se conoció que el principal banco del mercado de préstamos hipotecarios aplicará un ajuste de tasas, comenzaron las consultas febriles de los actuales y los potenciales clientes. Por supuesto, aquellos que ya están pagando las cuotas de sus préstamos seguirán con las mismas tasas. Pero esa cuota aumenta todos los meses por causa del ajuste UVA. Los nuevos demandantes de crédito sí arrancarán con el ajuste de tasa, que llegará hasta el 7% en el caso de los no clientes de la institución.

 La tasa del 3,5% más UVA que ofrece el Banco Nación se mantendrá en el caso de quienes ya tienen un préstamo aprobado pero que todavía no consiguieron el inmueble.

La “zona gris” se da con aquellas familias que ya habían sido preaprobadas en los últimos meses para acceder a un préstamo hipotecario. Se trata de unas 80.000 carpetas que ya habían recibido el visto bueno pero que aún no llegaron a la compra del inmueble. Por ende, el crédito aún no fue desembolsado. Desde la institución que preside Javier González Fraga señalaron que se respetará la tasa de 3,5% anual en vez de 5,5% más UVA, pero habrá tiempo para comprar hasta que termine el primer trimestre del año que viene. Esa tasa de 3,5% era por lejos la más baja del mercado y la nueva del 5,5% también seguiría siéndolo, teniendo en cuenta que la mayoría de los bancos tiene pensado un ajuste antes de fin de año.

Además, también se aclaró que no habrá modificaciones de tasa para los préstamos Procrear, en este caso no solo para los que ya aplicaron sino para los futuros demandantes.

 En el caso de los créditos Procrear, el BNA mantendrá inalterable la tasa de 3,5% anual más UVA.

El caso del BNA es interesante porque marca una suerte de “regla de comportamiento” en relación a lo que podrían hacer en las próximas semanas varios bancos públicos y privados. La mayoría de las entidades seguiría los pasos del Nación y también subirán la tasa de interés, como respuesta al incremento de rendimientos definido por el Banco Central, pero además porque se está encareciendo el fondeo de los depósitos.

En todos los casos consultados por Infobae, la intención es respetar a los demandantes de hipotecarios la tasa pactada inicialmente. La mayoría de los bancos otorga entre 90 y 120 días para que las familias salgan a buscar el departamento. Se supone que pasado ese plazo y si esa búsqueda no fue exitosa, recién allí se aplicaría el ajuste de la tasa.

En algunas entidades privadas, como el Santander Río, también están pensando en extender ese plazo de búsqueda hasta los 180 días, ante las dificultades del mercado para concretar la compra del inmueble. En ese lapso extendido, por lo tanto, no habría aumentos de la tasa en caso de que el banco decidiera ajustarla